Muchas de las grandes preguntas de la Biblia terminan siendo respondidas con la omnisciencia de Dios. Cuando le preguntaba a mi madre, por qué Dios escogió a Jacob y no a Esaú (como si condenara a Esaú desde el nacimiento), o por qué había gente que estaba predestinada a salvarse (y por consecuencia había gente predestinada a condenarse), la respuesta fue muchas veces: porque Dios lo sabe todo.
Por eso eventualmente me pregunté: ¿toda inteligencia debe converger a una única forma de pensar?, es decir, ¿existe la verdad absoluta e innegable?
La pregunta volvió una y otra vez, sobre todo en temporadas políticas donde uno encuentra las diferencias más grandes. Mis vecinos, que fueron desplazados por la violencia en Colombia ven la política de una forma distinta a la mía, y en general, cada persona según sus experiencias tiene una forma distinta de entender la violencia y de posicionar a los buenos y a los malos de la historia. Pero, ¿cuál es la verdad?, ¿existe al menos tal cosa como la verdad?
Entonces, si todos entendiéramos realmente el trasfondo y argumentos del otro, ¿convergería eso a algo?, ¿llegaríamos a la misma respuesta? O sea, ¿esas preguntas sobre Dios que no entiendo, si pensáramos el suficiente tiempo, las entenderíamos eventualmente? Esto funciona porque Dios es esa representación de la inteligencia infinita, lo que nos parece absurdo hoy, es a lo que llegaríamos eventualmente, si tuviéramos inteligencia infinita.
Pero bien podría ser que no exista una verdad o una convergencia total sino diferentes puntos que son verdades localmente, e igual de ciertas que otras verdades desde sus contextos específicos. Es decir, es posible que aunque tuviéramos una infinita inteligencia, no habría una sola verdad (ni un solo Dios). No lo sabemos, por eso la pregunta simplemente vuelve. ¿Si fuéramos más inteligentes todos, llegaríamos a una sola concepción de mundo, o continuaríamos con diferencias?
Me gusta creer que si tuvieramos inteligencia infinita convergeríamos a un mismo pensamiento de armonía. Pero eso no lo podemos saber.
El tema es que estamos creando la Inteligencia Artificial y progresivamente ha venido superando al ser humano en casi todas las aristas del conocimiento, parece una gran candidata para hablar de una superinteligencia. Y lo que hemos podido ver en los grandes modelos actuales es que están convergiendo al mismo patrón de pensamiento. Misma forma de expresarse, formas de razonar similares, posiciones políticas similares, y en general una concepción del mundo bastante cercana.
Podríamos pensar que la IA converge a un patrón de pensamiento precisamente porque esa es la naturaleza intrínseca de un ser que es capaz de entenderlo todo. O bien, todo hace parte de un discurso preconstruido y aprobado por quienes controlan los modelos. Por eso la pregunta es relevante, ¿la IA converge porque de hecho la verdad última del universo existe, o no hay tal verdad y quienes controlan la AI simplemente eligieron la más conveniente?
Que sí, que capaz es algo más aburrido, mismos data sets, mismos algoritmos, mismos incentivos gubernamentales terminan llevando a la AI a patrones similares, pero incluso si es esto, la pregunta, que en realidad debe ser en este punto una preocupación sigue en pie.
Cuando uno no sabe, pregunta, y si alguien que sabe responde uno usualmente acepta la respuesta. La IA empieza a ocupar socialmente el lugar de la cosa que lo sabe todo, y por ende es la evolución última y perfecta de la propaganda. La propaganda fue por mucho tiempo la forma en que asumíamos ideas como ciertas, a través del marketing y la propaganda se induce al consumidor a asumir como cierto algo, ayudarle a decidir y escoger una idea o producto que ni siquiera tenía por qué escoger, crear necesidad y mostrar alternativa, una implantación de ideas, pero implica casi que venderle en frío al usuario algo que ni siquiera estaba pensando, muy ineficiente. Luego el usuario la hizo más fácil porque usó las redes sociales y ahora las redes saben cómo piensa y qué quiere y con eso le muestra lo que quiere a través del algoritmo, y a través de ese mismo algoritmo le vende ideas o productos. Pero la AI es otro level.
Entre más pasivamente entra una idea, más se piensa que uno la tuvo.
La IA es la pasividad por excelencia, el usuario es quien va a la IA en busca de respuestas (ya abierto el usuario a escuchar la verdad) y la AI, en su respuesta entrega precisamente, la verdad.
Si controlamos la AI con un discurso específico, si la entrenamos para que piense de una manera que beneficie a un sector económico o político. Entonces tendremos una sociedad de un solo pensamiento, porque es la AI quien va a moldear el pensamiento. La AGI (inteligencia artificial de propósito general) eventualmente superará al humano promedio en toda rama del pensamiento y ese humano se verá obligado a recurrir a la AI para pensar.
Pero, ¿esto es inevitable?, ¿una superinteligencia debe converger verdaderamente a un solo modelo de pensamiento, es nuestra pluralidad un defecto de la estupidez o una propiedad intrínseca de la inteligencia? Lo que sí es cierto es que las próximas generaciones y estas tendrán un modelado de pensamiento histórico que ya se ve reflejado en la forma de comunicar, de expresarse, de postear en redes. No tenemos que pensar, delegamos a la IA con ideas vagas en un prompt y la IA vuelve con textos impecables que parecen dichos por el mismo hablante.
Tal vez no entiendes la importancia de responder esta pregunta. De esto depende lo que debemos hacer ahora. Si una IA va a modelar nuestro pensamiento medio, y la inteligencia no es convergente, es urgente que la IA, no sea controlada ni por un sector político ni por un sector económico, y DEBEN haber alternativas de pensamiento crítico.
Siempre hago este ejemplo mental. ¿Has visto los juguetes que les dan a los bebés para que aprendan formas, donde tienen que poner un círculo en el hueco del círculo, el cuadrado en el del cuadrado y así sucesivamente?, nos parecen tontos y para los bebés es un reto porque necesitan desarrollar su cerebro. Así mismo sería posible que una raza avanzada extraterrestre sea capaz de resolver una ecuación de onda con la misma facilidad que resolvemos los juegos para bebés.
Es posible que así sea la superinteligencia y que eso sea precisamente lo que estemos construyendo. En ese mundo hipotético el pensamiento sería delegado a otros, seres o máquinas capaces de superarnos en todo.
Pero mientras llegamos a ese punto, que no sabemos si realmente existe, es urgente que pensemos primero qué camino estamos tomando y asumiendo como cierto, qué tan real es la verdad absoluta, quiénes están construyendo el discurso y cuánto estás creyendo tú de todo eso.
Si ya le crees todo a la AI sin dudar, es posible que estés aceptando la verdad de alguien más, pero también es posible que mi madre tenga razón y que uno no entiende a Dios porque uno no lo sabe todo. Ya ahí depende de qué cuento quieras creerte.